Lic. Ramiro Francisco
No se imaginan los miembros de la Policía Nacional y otros organismos militares, los puntos de aceptabilidad que alcanzarían entre la sociedad, cuando inicien con el uso de cámaras de video en sus tareas diarias.
No es la primera ni la última vez, que como simple ciudadano y periodista en ejercicio, nos referimos al tema.
El día 14 del mes pasado (septiembre) de este año, el Senado de la República, aprobó en segunda lectura un proyecto de ley, que modifica la Ley Orgánica 590-16 de la Policía Nacional que dispone el uso de cámaras de video en los uniformes de los agentes y patrullas mientras estén en servicio.
Cero abuso, cero falta de respeto a los agentes, pues todo quedaría grabado para ser usado de ser necesario en los tribunales de la República.
Esa información prácticamente pasó desapercibida para muchos. Más, cuando días más tarde, se acrecentaron los problemas en nuestra frontera con Haití, y pudo haber desviado la atención.
¿Cuál es la inversión que tendrá el Estado en la compra de esas cámaras? ¿Podemos acaso imaginar los beneficios para la Policía Nacional como institución, al tomar en cuenta credibilidad y respeto tras el correcto uso de las cámaras?
Son muchos los países, cuyos cuerpos policiales hacen uso de las cámaras en sus uniformes. Tenemos entendido, que desde el 2005, Inglaterra o Reino Unido, hace uso de las mismas.
Estados Unidos, fue a partir del 2014. En Europa también hacen uso de ellas Francia, Italia, Holanda, España, Finlandia, Dinamarca y Bélgica. Lo mismo que Australia, China y Singapur entre otros.
En nuestra América Latina, países como México, Chile, Argentina, Perú y Brasil, tienen implementado el uso de cámaras de video en sus agentes policiales.
Las dudas que generan los apresamientos, allanamientos, circunstancia de la muerte de un ciudadano o un agente policial, podrían disiparse si toda actuación queda grabada en las cámaras.
El ciudadano tendría otro comportamiento y el o los agentes también, al saber que están siendo grabados.
Los agentes y funcionarios cuidarán su comportamiento durante un allanamiento, al saber que todo está siendo grabado.
Lo mismo sucederá, con los agentes y militares de Migración durante su accionar con migrantes ilegales. Todo quedará grabado y sin posibilidad de borrar o detener su funcionamiento.
Ojalá, que pronto, muy pronto podamos conocer de la implementación en nuestro país de las cámaras de video en el uniforme de nuestros agentes policiales y otras dependencias estatales.





