Ramiro Francisco
No siempre cuando uno se junta entre amigos, es para cherchar y beber romo, vino o cerveza. A veces se conversa de política, filosofía, cantantes, religión, retos sociales, y ¿Por qué no?, de la misma muerte.
Entiendo, que a muchas personas (hombres y mujeres) sin importar edad o nivel educativo, no les gusta hablar o participar por breve que sea, del tema de la muerte.
La muerte. Esa gran desconocida por muchos, aunque ha estado presente desde los mismos albores de la humanidad.
A penas nos interesamos por el velatorio y enterramiento del fallecido. Un par de ceremonias, y la vida sigue.
El averiguar más de ahí, es cosa del demonio, brujería, santería, oscurantismo, religiones y creencias diabólicas, y es mejor no pisar esas fronteras.
De ahí que, “ni en pinturas” uno pueda creer, que el alma o espíritu, tarde cierto tiempo, para aceptar que desencarnó y pueda seguir su marcha.
Desecha rápido la idea, ”el cuento” de que alguien que haya muerto, pueda comunicarse con algún familiar o viceversa, a través del sueño o por otro medio.
Fue entonces, cuando Doña Bertilia, dijo: -conozco de casos de familiares fallecidos, que se les han presentado a otros parientes, esposo o esposa, y les han revelado, dado a conocer algo de sumo interés, que solo ellos conocían.
¿Y por qué no dan a conocer los números de LOTEKA, el Loto o la Lotería? –dijo con mucha tranquilidad, el compadre Ruperto-
Sandy, que hasta el momento solo se limitaba a sonreír con cierta picardía, quizás por el inquietante tema que se trataba, atinó a decir: “Esos detalles, no están al alcance de esas almas recién llegadas a esa dimensión”. –guardó silencio y sonrió-.
Fue entonces, que Cundo El Sargento, (fue guardia cuando la Era) sostuvo que, si teníamos conocimiento de los “espíritus o fantasmas vengadores”. Todos reímos, al creer se trataba de otro de esos cuentos inventados por Cundo.
Nos dijo muy serio, que su abuela Carmela, que murió en El Guayabal a la edad de 109 años, contaba a la familia sobre esos espíritus, que habían desencarnado fruto de una muerte violenta e injusta y buscaban hasta conseguir, la muerte de quien los había matado, ¡muchas veces de forma horrenda! No hubo risas.
Ahí entra en escena Bartola La Española, levantó la mano en señal de que se le permitiera hablar.
Tranquilamente nos recordó lo siguiente: Sucedió, el pasado domingo 23 de este mes de marzo, en la comunidad de Las Chinas, Hato Mayor del Rey, cuando una persona de nombre Miguel Mercedes Apolinar, mató a su expareja sentimental Noemí Esther Marte Varela, atropellándola varias veces (le pasó el vehículo por sobre su cuerpo en muchas oportunidades). ¡Un criminal!
La policía lo buscaba, tras haber emprendido la huida. Bartola continuó y poniéndose de pie dijo: -Dos días después, es decir el martes 25, ese asesino, fue encontrado ahorcado en una finca de la misma zona-.
¿Espíritus vengadores? ¡Quién sabe!





