Ramiro Francisco
La vida nocturna de la Puerto Plata romántica de los años 60s y 70s, estuvo marcada indefectiblemente por los cabarets, lupanares, burdeles o carrandales como también se les conoce.
Innegable, que era muy activa. Mínimo, usted podía encontrar una sopa, café, fritangas en diferentes lugares o sitios esparcidos en la tierra de Solano y Lockward.
Las fuentes de trabajo, con horarios nocturnos (factorías para café, tabaco, maíz, cacao), hacían más bullanguera las noches, con el entrar y salir de técnicos y obreros donde muchos, olvidando el cansancio, acudían a compartir solos o acompañados a los bares o cabareses.
La presencia de velloneras en ellos, permitía disfrutar la estancia, en compañía de la llamada música de amargue. Boleros, bachatas, Merengues, guarachas y sones.
La mujer, también en los burdeles hacían su vida. Algunas del patio. Otras, desde lugares apartados. Bien contorneadas, buenas bailadoras, con cabelleras tintadas y arregladas en los salones de bellezas, operando en patios y callejones de entonces.
Los dueños o encargados de esos carrandales, no abusaban del alto sonido. Con todo algo se escuchaba a la distancia, tal vez, por el denso silencio de la noche.
Entre otros, los cantantes que solían escucharse: Leo Marini, Alberto Beltrán, Diosnisio Mejía (Guandulito), Trío Reynoso, Los Compadres, Los Ahijados, María Luisa Landín, María del Carmen Peregrino (Toña La Negra), Trío Matamoros, Trío Reynoso, Panchito Riset, Odilio González (El Jibarito de Lares), Daniel Santos, Julio Jaramillo, Johnny Ventura, Vinicio Franco-Solano-, Bienvenido Granda, Julito Deschamp, Tommy Figueroa, Luis Segura, José Manuel Calderón, Fabio Sanabia, entre otros muchos.
Era muy difícil, que en las barriadas de entonces que no eran muchas, uno o dos cabarets hacían vida y encendían la chispa de aquellos jovencitos que se iniciaban en la vida bohemia.
Los Cocos, La Rigola, Los Callejones, Ensanche Luperón, Playa Oeste, tenían de esos lugares de diversión y hasta de pleitos y muertes. Celos, acaloradas discusiones y malos entendidos, provocaban enfrentamientos generalmente a los puños o con armas blancas.
Ahora, las calles famosas aquí en Puerto Plata en eso de prostíbulos y burdeles fueron: 30 de marzo, Restauración, Jazmines, Avenida Colón, Luis Espinosa (Cañita) y Salomé Ureña. Quizás, algún episodio en esos escenarios, es parte de sus archivos y recuerdos. Me cuentan los viejos.





