Ramiro Francisco
No deseo entrar en contradicción con nadie, pero reconozco, que hay acuerdos y desacuerdos, entendimientos y conflictos, y que no todos podrán estar de acuerdo con lo que externamos, pero sigo creyendo, que es una gran bendición los saludos mañaneros que recibimos de amigos y familiares,
Un “Dios te bendiga”, “Hermoso y bendecido día”, “Que todo vaya bien esta semana” y otros semejantes, nos agradan, aligeran, nos hacen sentir bien con la vida, nos dan energía y ánimo, para continuar la lucha por la supervivencia.
“Que el Señor torne más liviana tu carga”, “No te quedes en el suelo…levántate”, “Ánimo, estás por alcanzar la meta!”, saluditos mañaneros que recibimos con alegría y gratitud.
Mensajes que elevan el pensamiento y llenan el alma y el corazón, de alegría y paz.
Más, cuando los mismos tienen en su entorno, un hermoso paisaje marino o de montañas, valles hermosos, ríos, casitas en medio de la nada, aves, animales, una cita bíblica, una frase literaria…
Me encuentro entre quienes agradecen ese gesto hermoso, que devolvemos con delicadeza y respeto.
Bendiciones a esos amigos y familiares de lejanas latitudes o nuestros vecinos y compueblanos.
Que la Vida sea hermosa para todos.




