Ramiro Francisco
Es difícil no encontrar en cualquier carretera de este o de otros países, una o varias cruces en diferentes puntos o tramos de la misma.

No se trata de anunciar que allí existen cadáveres de personas enterradas ni nada semejante.
Tienen –se afirma- un profundo significado cultural y espiritual, al servir como recordatorios de la pérdida de vidas, luego de algún accidente de tránsito.

Por igual se cree además, que la presencia de cruces al lado de carreteras ayudan a las almas de las personas que perdieron la vida en accidentes, a encontrar la paz, trascender y continuar su camino.

Asimismo, cuando están bien visibles, funcionan como señales de advertencia para choferes y conductores al ayudar –si se quiere- a una conducción más prudente o comedida.
Desconozco desde cuándo – no tenemos a mano esos datos-. Pero, en nuestras cercanas carreteras a esta ciudad San Felipe de Puerto Plata, no transcurre una semana, sin suceder un accidente a veces, con víctimas mortales.

Carretera puerto Plata-Santiago, Puerto Plata-Sosúa, Puerto Plata-La Cumbre, Imbert-Guananico…donde por las condiciones de los vehículos involucrados y las muertes ocurridas, sale a relucir la alta velocidad empleada, al momento de los accidentes.
No es que sea “cabuloso” ni nada de eso. Pero, como hay cosas que “si no las entendemos ahora, las entenderemos después”, no es lo mismo pienso, esperar el tránsito de la muerte en una cama tranquilo o con dolor, en la casa, hospital o clínica, rodeado de familiares sintiendo sus caricias y apretón de manos, que inesperada y repentinamente, morir en un fuego o fruto de un accidente.

En estos tiempos de alta tecnología y desarrollo científico donde la costumbre de colocar cruces en las carreteras se va perdiendo, una propuesta loca sería realizar cultos o misas donde han ocurrido esos fatales accidentes.
Aunque el colocar una cruz o varias, seguirá siendo una sencilla advertencia al conductor, de que allí…algo ocurrió





