Apagar setenta y ocho velitas representa para un medio de comunicación algo más que una señal de permanencia, es una demostración de que para haber logrado esa continuidad supo afrontar desafíos y acompañar, como testigo calificado, la historia de este país y los procesos que determinaron su evolución.
El Caribe celebra hoy setenta y ocho años de existencia y arriba a esta etapa ya no como el periódico de circulación nacional que salió a la calle por primera vez el miércoles 14 de abril de 1948, sino como un sistema multimedios que alberga dos canales de televisión con su propia página web, señales de radio FM y su propio portal digital.
Formar parte de la historia de esta nación entraña también un insoslayable compromiso; primero el deber con los lectores, porque son el activo más importante de este medio, segundo con la verdad y tercero, con la calidad del producto que se brinda.
ElCaribe, a poco de aparecer, supo ganarse la preferencia del público de tal manera que durante mucho tiempo decir “un caribe” equivalía a decir un periódico que no solo informaba, sino que también formaba comunicadores y periodistas.
Precisamente uno de sus grandes méritos es que por su sala de redacción han pasado los más destacados profesionales de la comunicación, para ejercer su talento y aprender en este oficio fascinante de informar al público y formar opinión.
ElCaribe ha sido históricamente una tribuna que ha dado cabida en sus páginas a las voces más representativas de la opinión pública, personas que, además de ostentar una sólida formación profesional y académica, dejaron su impronta en un medio que les acogió con total libertad de criterio.
Hoy, el multimedios en que se ha convertido ElCaribe, arriba a su cumpleaños número 78 bajo la dirección de los ingenieros Manuel Estrella y Félix García, inmerso en un intenso proceso de transformación, propio de una empresa que responde a los desafíos de su tiempo, pero siempre enfocado en informar con objetividad, con absoluta transparencia y comprometido con el capital más valioso para una empresa periodística: la confianza de sus lectores y seguidores.
Fuente: El Caribe





