Abril 29 del 2026.
Por: Roque J. de León B. (MAE).
Nueva vez debo referirme al inminente peligro que representa el nivel de inconsciencia mostrada por un alto porcentaje de las personas que «conducimos» en nuestras calles, muy en especial los que se trasladan en motocicletas y passolas.
Mientras que por un lado se mueven y nos atormentan los que conducen esos instrumentos de la muerte, diseñados para dos personas, los que aparentan tener autorización para transitar: irrespetando todas las reglas de convivencia social y en apariencia ahora también con derecho a matar; por otro lado se mueven los que salen de ese grupo y adquieren vehículos Hyundai y KIA, con las mismas carencias pero potenciadas.
A eso agréguele los niños, niñas y adolescentes que sin ningún concepto de lo que es el respeto por la vida, andan manejando sin la compañía de un adulto además, por doquier nos encontramos con la temeridad de los que se trasladan en los famosos «four wheels», que tampoco respetan nada ni a nadie.
En muchas ocasiones nos encontramos con grupos de transportes públicos, privados o de transporte turístico que creen tener derecho a bloquear la movilidad en cualquier vía, unos porque están montando o desmontando un pasajero y otros porque hablan o saludan a un amigo o conocido.
No hemos mencionado los que de manera inhumana echan competencias y hacen apuestas, para esos fines cierran cualquier calle, como el pasado viernes veinticuatro de abril 2026, en la avenida Germán Emilio Ornes esquina Manolo Tavárez Justo a las 9:50 p.m. aproximadamente, donde un grupo de passoleros eufóricos con aquel espacio totalmente bloqueado desarrollaban criminales carreras, sin que ninguna autoridad se diera por enterada.
Seguro estoy, de que si esto continúa por el derrotero que vamos, ninguna cantidad de hospitales traumatológicos que sea construida será suficiente para dar asistencia médica a los accidentados por manejo temerario o por el desconocimiento de las: Leyes, Normas, Reglas y Señales de Tránsito.
Para mi querida Puerto Plata debo señalar que es un error cubrir la salida Este de la ciudad o la calle Camino Real de agentes de tránsito tal como si estemos en guerra, causando un desorden mayúsculo en todas las vías circundantes ya que los motoristas con alguna irregularidad se desvían y se suben o bajan por cualquier lugar y/o espacio, es una de las incongruencias a resolver.
Esa forma de actuar por parte de quienes deben inspirar el orden y el respeto sólo logra la acción inversa.
Es tan fácil como revisar la legislación que establece el régimen de consecuencias para los que no cumplen con los requisitos establecidos para conducir vehículos de motor en nuestras calles y, que al aplicárselos a uno, sirva de mensaje para los demás de igual manera, las autoridades correspondientes deben ser fuente de inspiración, cumpliendo con su parte de: dar mantenimiento a las calles, avenidas y carreteras así como a las señalizaciones y rotulaciones de lugar, concluyendo con un permanente programa de educación ciudadana.
Si al dar seguimiento a la situación, los responsables de asumir el control e imponer el orden del tránsito en nuestro país, (en donde Puerto Plata no es la excepción), se dan cuenta que no quieren o no pueden hacerlo, entonces, deleguemos en el Equipo de Inteligencia de la Fuerza Aérea para ejecutar los levantamientos correspondientes y luego que un cuerpo especializado de esa misma institución asuma los logros e implementación de las soluciones que sean pertinentes.
Señores autoridades y miembros de las familias dominicanas esta situación de desorden en el tránsito nos consume, debemos asumir el compromiso de resolverla con responsabilidad.
ROQUE J. DE LEÓN B.
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.




