Ramiro Francisco
A los amigos radioyentes de Sábado Viejo
La Psicóloga Ana Asencio, sostuvo el pasado domingo (grabado) en nuestro programa Salud Matinal, que la soledad no deseada y prolongada es foco de graves problemas de salud, incluyendo hasta el suicidio si no es tratada a tiempo.
Muchas veces somos muy valientes, -guapos decimos algunos- al manifestar “es mejor estar solos que mal acompañados”.
No obstante, más temprano que tarde, comenzamos a lamentar la situación de soledad, que muchas veces la vida nos inscribe en esa escuela.
Cuando se vuelve crónica “el malestar hace que la persona se retraiga y evite socializar, lo que a su vez intensifica el aislamiento y el dolor emocional”.
Se evita acudir a jugar dominó entre amigos, juntarse entre amigas a jugar bingo…la soledad, nos hace evitar socializar.
En el bolero y las baladas, lo mismo que en el tango, muchos de sus compositores tienen en esos géneros musicales tesoros que aluden, o tienen que ver con la soledad.
Horacio Sanguinetti en su tango titulado NADA, cuenta el dolor de conocer la ausencia de quien amó. “He llegado hasta tu casa, yo no sé cómo he podido y me han dicho que no estás, que ya nunca volverás sí, me han dicho que te has ido…Nada, nada queda en tu casa natal, solo telarañas que teje el yuyal…” ¡Soledad!
Nuestro Enriquillo Sánchez, en su hermosa composición Casita de Campo, nos cuenta “tú que cobijaste casita de campo, nuestro gran amor. Oíste las quejas, oíste la ofrenda de su boca en flor. Ahora estoy tan solo que me ahoga el llanto. Casita de campo, ¿Cuándo junto a ella volveré a soñar?” ¡Soledad!
Palito Ortega en Hola Soledad, nos hace creer haberse vueltos grandes amigos cuando el Guapachoso Rolando La Serie, nos canta “Hola soledad, no me extraña tu presencia. Casi siempre estás conmigo, te saluda un viejo amigo, este encuentro es uno más” ¡Soledad!
El inmenso Julito Deschamps, hizo historia al interpretar NEGRA SOLEDAD, del colombiano Wilson Choperena, aquí un par de sus letras “Cuánto frio y angustia hay en mi alma, me atormenta saber que tu no estás. Si me vieras vagando como sombra y metido en mi negra soledad. Siento ganas inmensa de llorar. Vuelve pronto, no ves que estoy tan triste. Solo tu al volver, me alegrarás” ¡Soledad!
Lope Balaguer, al interpretar a Manuel Alejandro en su hit musical Procuro Olvidarte, canta “Procuro olvidarte haciendo en el día mil cosas distintas, procuro olvidarte, pisando y contando las hojas caídas, procuro cansarme, llegar a la noche apenas sin vida, y al ver nuestra casa tan sola y callada, no sé lo que haría”. ¡Soledad!
No, la soledad no es para todos. Si notas a uno de tus viejos, hermano o tus mismos hijos que permanecen solos, que no salen de sus habitaciones, que rehúyen juntarse con sus amigos o conocidos, acércate. Háblales con ternura y comprensión. Puede haber entrado a un infierno.





