Lic. Ramiro Francisco
Innegable, los beneficios de las redes sociales, por el correcto y buen uso de las mismas.
De igual manera, no podemos negar, que desde las redes sociales, se atenta contra el buen nombre y el honor.
A veces, de manera inocente replicamos o compartimos informaciones sin verificarlas, que al final, producen un enorme daño.
Ayer en horas de la tarde, se dio a conocer el fallecimiento de una funcionaria, siendo totalmente mentira, sin tomar en cuenta, el dolor, la angustia y desesperación que tal información (peor si es falsa) causa en familiares y amigos.
En asuntos que tienen que ver con fallecimientos de personas, lo prudente es confirmar, estar seguros, antes de re-enviar a decenas de amigos o contactos, una noticia falsa.
Repetimos. A veces lo hacemos, por inocencia. Porque no indagamos la veracidad de tal o cual información. Pero, ¡Cuánto daño se produce!
¿Usted se imagina que se redacte una información y salga en las redes, dando cuenta de un supuesto allanamiento en su vivienda, y que las autoridades encontraron droga y usted permanece detenido, siendo todo mentira?
¿Qué puede hacerse contra quienes incurren en esos delitos a sabiendas?
Cierto, que se puede hacer el desmentido. Pero es muy difícil recoger el agua derramada…





