Ramiro Francisco
Tenemos entendido, que en Israel se hablan varios idiomas. Hebreo, árabe, ruso, inglés, francés y español entre otras lenguas. Podemos dejar volar la imaginación para pensar, los trabajos de inteligencia militar que se realizan en territorio palestino, con personal que dominen el idioma árabe.
No olvidar, que Israel tiene fronteras con Líbano, Siria, Jordania y Egipto. El problema de la inmigración ilegal, existe en cualquier parte del mundo. ¡Cómo cuidarán ellos sus fronteras! ¡Con qué celo y denuedo lo harán sus militares!
Guardando las distancias, con el trasiego de inmigrantes ilegales desde Haití, por rutas establecidas y tal vez poco conocidas, es necesario e importante, que nuestros organismos militares asuman el compromiso de preparar e instruir personal especializado en trabajo de inteligencia, que tengan dominio del creolé y si son morenos, mejor.
Infiltrados y en plena labor de inteligencia con cámaras para tomar fotos cuando lo consideren necesario conocerían, lugares y personas adiestradas para esa arriesgada labor del tráfico de personas ilegales hacia la República Dominicana.
Se darían cuenta, realizando el trayecto, con quien se habla, el costo del viaje, quien da el visto bueno, horas, días y contactos civiles o militares.
Nunca se darán a conocer el o los nombres de esos agentes infiltrados.
El o los agentes entrenados, rendirán su informe estrictamente al Presidente de la República, en presencia de los altos mandos militares.
Los cambios y apresamientos con todas la de la Ley, no se harán públicos, hasta tanto se rompa la matriz, la mafia o el entramado que tenga lazos con la entrada ilegal de personas a nuestro país.
No me hago ilusiones de que se acabará de una vez y para siempre ese problema. Sí, que habrá un buen control, con graves consecuencias para todos los actores.
Tal sería entonces una efectiva labor de inteligencia militar.





