Ramiro Francisco
La noticia es impactante. Al momento de escribir esta nota, se desconoce la cantidad de muertos. Unos dan a conocer 10, otras informaciones dicen 11 y más de 30 heridos, entre ellos graves.
Sucedió esta madrugada en la comunidad de Bástidas, Distrito Villarpando –Las Yayas, de la provincia de Azua.
“El incidente sucedió cuando un camión cargado de aguacates perdió el control y colisionó contra un bar donde varias personas estaban reunidas”. El Nacional.
Cuando los trabajadores de la finca tumbaban los aguacates, lo seleccionaban y los subían al camión, nunca pensaron que los mismos rodarían por el suelo junto a cadáveres, heridos, vidrios y bebidas alcohólicas.
Algunos choferes de cargueros, viajan en horas nocturnas por la tranquilidad del tránsito. Pero, los imprevistos que pueden ser fatales, son parte a veces, de esas experiencias.
Las personas fallecidas muchas de ellas eran asiduos clientes de ese lugar. ¿Quién les diría, que esa era su última noche? Amigos tal vez con años sin verse, quedaron de encontrarse esa noche y libar unos tragos para celebrar ese nuevo encuentro. Resultó ser el último.
Novios y amantes distanciados, escogieron posiblemente ese bar para sentarse un rato y limar asperezas en busca de una reconciliación, y así se fueron a la eternidad quizás agarraditos de las manos o en un fuerte abrazo. ¡Quién sabe!
Otros, para celebrar Aniversarios, cumpleaños o la simple despedida de alguien hacia “los países”. Tal vez sin buen ánimo para estar allí. Pero el compadre, el viejo amigo, condiscípulos, fueron a buscarlos a la casa, para no regresar vivos.
¡Oh misterios de la vida! Si tan solo pudiéramos saber cuándo es nuestro “viaje”. Produciría … ¿Alegría o tristeza? Por eso, en muchos de nosotros permanece vedado conocerlo.
¡El accidente de Azua, un verdadero desastre! Grandes pérdidas humanas y profundo dolor que ojalá nos lleven a meditar e indagar sobre ese tema que tanto miedo provoca en muchos de nosotros, la Muerte.





