Ramiro Francisco
Editorial opiniondigitalpp.com
El barrio Capotillo es uno de los más mencionado de la capital dominicana por sus asaltos, robos, delincuencia, teteos, «puntos, comas y signos de interrogación».
La madrugada del pasado sábado, pocos durmieron.
Un contingente de más de 600 agentes de la DNCD, Policía Nacional y del Ejército Dominicano, acompañados de 45 fiscales, realizaron unos 22 allanamientos.
Personas con pesados martillos (MARRONES) y Cizallas, rompieron candados, puertas y mallas, decomisando sustancias prohibidas y dinero en efectivo. No se conoce cantidades.
Nadie detenido. ¿Sabían que se iba a realizar esa actividad?
No todo es negativo allí. Hay familias buenas, trabajadoras, honestas cansadas de vivir en ese infierno.
¿Cuántas canchas hay en Capotillo? ¿Hay Juntas de Vecinos en esa populosa barriada? ¿Existe alguna escuela en el barrio? ¿INFOTEP tiene algún local allí? ¿Quién dejó crecer el monstruo? Esas condiciones sociales imperantes en el barrio Capotillo, no surgen en un abrir y cerrar de ojos.





