Por: Roque J. de León B. (MAE).
El Cáncer de Próstata al igual que otros, si es detectado a tiempo no representa peligro para quien lo padece, es un crecimiento de las células malignas en la glándula reproductora del hombre, por lo que es tipificado como exclusivo del género masculino.
No obstante a que el Cáncer de Próstata y otras enfermedades no deben ser una amenaza para la vida, el descuido manifiesto para visitar periódicamente al médico, y la falta de confianza para comunicar a las personas del entorno más cercano cualquier molestia y/o afección visible o no, con frecuencia se convierte en causas de pérdidas innecesarias de vidas.
Si la enfermedad en el órgano reproductor masculino es detectada a tiempo con la asistencia médica se puede determinar el tipo de tratamiento necesario para restablecer la normalidad; estos pueden ir desde los más simples medicamentos, pasando por la radio y/o quimioterapia y, concluyendo con posibles cirugías que pueden ser simples o radicales.
Según los entendidos, la cirugía radical puede dejar efectos secundarios permanentes no deseados para el paciente, como pueden ser: impotencia sexual, infertilidad, entre otras.
Regularmente se acude a la excusa de que el Cáncer de Próstata es silente y que cuando se diagnostica ya es demasiado tarde, pero se ha confirmado que hay señales claras identificadas tales como: visitas muy frecuentes al baño para orinar durante la noche, caño de orina débil, el molestoso gotereo al intentar orinar, dolores próximo a la pelvis, daños en la vejiga, disfunsión erectil y más.
A muchos hombres las enfermedades no sólo les afectan órganos específicos sino que con el paso del tiempo, se ve afectado su sistema emocional, convirtiéndose en ocasiones, en desgracias inesperadas.
Para superar esta terrible verdad social debemos cambiar la línea de formación desde el hogar, donde intentamos convertir a nuestros hijos en robots que creen que por ser hombres nada le toca, conduciéndose directamente a la muerte.
Es tiempo de que nos conscienciemos y cambiemos esa actitud que nos conduce directamente a la disolución familiar como consecuencia de enfermedades como el Cáncer de Próstata que debería ser inofensivo, y se convierte en mortal por falta de atención temprana para su detección.
Como persona ilusa, aspiro a la creación de políticas públicas que sensibilicen a la sociedad sobre la importancia de eliminar la cultura del machismo aprendida en la familia durante la formación de los niños y que para actividades oficiales sea un requisito presentar los resultados de chequeos médicos, al menos dos veces al año.
No sólo noviembre debe ser considerado el «mes Azul» para motivar el cuidado de la salud masculina sino, que por el historial de muerte de hombres por enfermedades que de ser detectadas a tiempo con un simple chequeo médico, serían inofensivas.
¡Hombres, vamos a chequearnos porque el Cáncer de Próstata no debe ser causa de muerte!
ROQUE J. DE LEÓN B. (MAE).
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.





