Reflexiones del director
La Inteligencia Artificial lo está cambiando todo en nuestro mundo, y el periodismo no es la excepción.
Su peso es ya abrumador, y nos enfrenta a un triple reto que no podemos ignorar.
Primero: tenemos que aprender a usar la IA como aliada. Sus herramientas pueden ser increíblemente útiles, pero con una condición no negociable, que la supervisión humana tiene que ser extrema.
No podemos permitir que se cuelen errores o “alucinaciones” de la máquina en nuestros contenidos. La precisión sigue siendo nuestra bandera.
Segundo: necesitamos invertir en tecnología de defensa. La misma IA que crea también puede distorsionar, generando noticias falsas o sesgadas a una escala nunca vista.
Tenemos que detectarlas y pararlas a tiempo, porque si perdemos la confianza de nuestra audiencia, lo perdemos todo.
Y tercero, el más complejo: tenemos que redefinir nuestra relación con los gigantes tecnológicos (las grandes plataformas).
Ellos controlan el tráfico y la publicidad, y se benefician masivamente de los contenidos que nosotros producimos.
Encontrar la forma de que ese valor revierta, al menos en parte, en los medios que lo generan, es una batalla crucial para nuestra sostenibilidad.
Son tres frentes de batalla a la vez, y la verdad es que no estamos del todo preparados.
Porque el terreno no para de moverse. Cada avance en IA cambia otra vez las reglas del juego, sumiéndonos en una ola de disrupción permanente.
¿Qué nos toca hacer ante este panorama?
• Capacitar a todo el equipo en el uso positivo y crítico de la IA, y ser transparentes con nuestro público sobre cómo la empleamos.
• Ser guardianes más rigurosos que nunca. No solo evitar nuestros errores, sino erigirnos como muralla contra la desinformación.
• Aceptar que los modelos de negocio antiguos ya no sirven. Nuestra audiencia está ahí, en esas plataformas, y competir por una porción de su atención (y de los ingresos) es duro, pero es la realidad.
El camino es estresante y lleno de incertidumbre, pero también es el único hacia un periodismo viable, creíble y relevante en la era que viene.
Fuente: Listín Diario





