Ramiro Francisco
Ricos y pobres en Santiago y Moca, incluyendo funcionarios infuncionales, experimentan lo que es falta de agua en la casa, luego de ocurrida la explosión de una tubería del acueducto en Sabana Iglesias.
Si muchas de esas autoridades, hubieran hecho caso a las quejas, denuncias y críticas que sobre las señales iniciales –algunos sostienen que desde hace un año-tal vez hubieran pasado la Navidad un poco tranquilos.
Por el lugar del problema, se han dado cita y hablado y les han tomado fotos y videos, muchos funcionarios que actuaron con desdén cuando escuchaban a través de la radio, podían ver en programas de televisión o leer en periódicos y redes, las declaraciones de comunitarios acerca de la situación imperante.
El Presidente Luis Abinader, una vez las “aguas estén niveladas”, debiera investigar con personal de su extrema confianza, y dar un ejemplo: Botar, cancelar,a esos que tuvieron ese mal comportamiento al mostrarse indiferentes a esas pequeñas señales de advertencia.





