El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en los últimos nueve años ha perdido más de 2.4 millones de votos, sufriendo desgaste acelerado en menos de una década colocándolo en una tercera posición electoral.
En el 2016, en busca de la reelección, el presidente Danilo Medina, del PLD, logra un histórico 61.91%, fruto de 2, 847, 438 de los votos emitidos por la Junta Central Electoral (JCE), es decir, dos tercios del electorado.
Con ese porcentaje, Medina superó al a Juan Bosch, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), que en diciembre del 1962 alcanzó 59.80 %, cuando ganó las primeras elecciones democráticas después de 30 años de dictadura.
En el 2020, en datos comparativos, el partido de la estrella amarilla tuvo una estrepitosa caída, cuando su candidato presidencial Gonzalo Castillo apenas llegó a 37 %, es decir 25 % menos que el proceso anterior.
En las elecciones del 2024, con Abel Martínez como candidato presidencial, la organización tuvo su peor desempeño electoral de los últimos 30 años, al limitarse a 10.39 % (453,468 votos), muy por debajo al 13.02 % al alcanzado en el 1996.
Indiscutiblemente, que ese punto de inflexión tiene su porqué, remontándose al 2019, cuando se divide con la salida de uno de sus principales activos: el expresidente Leonel Fernández, provocando, no solo una división, sino el rompimiento de una mística de organización y de pragmatismo.
Junto a éste, un nutrido grupo de aproximado 9 %, inicialmente le acompañan, pero a la medida que han pasado los años, la fuga de dirigentes peledeístas, incluso el exsenador del PLD, José del Castillo Saviñón, quien el pasado fin de semana fue juramento como miembro de la Fuerza del Pueblo (FP).
Otros puntos y no menos importantes en el debilitamiento del PLD son: el desgate natural de 16 años ininterrumpidos (2004-2020) en el poder y la demanda de cambio de algunos sectores sociales, tras la suspensión de las elecciones municipales de febrero del 2020.
Fuente: El Nacional





