Ramiro Francisco
Es raro, muy raro, más si usted tiene más de diez amigos en redes sociales, alguno de ellos no le escriba un mensajito temprano en la mañana, para desearle un buen día con la bendición del Altísimo.
Si se encuentra enfermo en su casa, hospital o clínica, si va a ser objeto de una intervención quirúrgica, si acaso se va de viaje, si tiene alguna reunión de trabajo, si va a solicitar visa, y le llegan esos mensajitos esperanzadores, de seguro que usted se alegra, y agradecido, desea lo mismo a esos amigos emisores.

Si por alguna razón, que solo usted conoce, no le gusta recibir esos mensajes, no está demás, que lo haga saber con respeto y ternura a sus amistades, para que estos no continúen con esos envíos.
Suele decirse, que esos saluditos, le “llenan” el archivo del celular, que lo ponen “lento” en fin.
En lo particular, a nosotros nos gusta recibirlos. Son como lluvias de bendiciones tantos buenos deseos de amigos y amigas. ¿Qué llenan la memoria? Guardo algunos y borro otros.
Mensajes, imágenes, cortos vídeos, con mensajes hermosísimos. Textos bíblicos, frases filosóficas, imágenes de aves, animales, valles, ríos mares, instrumentos musicales y otras, que de solo observarlas, inundan de paz el alma.
Si recibes esos saluditos mañaneros, la Vida te enseña que alguien pensó en ti, al iniciar el día y te desea lo mejor.
Sé agradecido!





