Marzo 04 del 2026
Por: Roque J. de León B. (MAE).
Estoy consciente de que los Recursos Naturales son perecederos por lo que debemos administrarlos y usarlos con eficiencia y racionalidad, el agua es uno de los más importantes, representa vida y progreso.
Aunque en los últimos años en el país, las autoridades han estado construyendo y poniendo en servicio modernos acueductos en diferentes lugares, en el municipio San Felipe de Puerto Plata a pesar del crecimiento demográfico nos abastecemos de agua de un sistema acuífero que cuenta con veintinueve años de su inauguración.
Muy a pesar de que el agua es indispensable para el diario vivir de los seres humanos, en Puerto Plata al igual que en otros tantos municipios, desde hace muchos años nos hemos conformado con recibir el servicio de este bien vital uno o dos días por semana, debiendo tener nuestros propios medios de almacenamiento, cuando se agota la reserva, nos vemos obligados a comprar agua que comercializan algunos, sin que en muchos de los casos sea conocido su origen.
En Puerto Plata contamos con un acueducto que con nuestro crecimiento: demográfico, inmobiliario y empresarial de los últimos años en las diferentes áreas, nos ha quedado pequeño y muy deficiente por lo que se hace urgente el inicio de las gestiones y estudios necesarios para emprender la empresa de construcción de un acueducto capaz de garantizar el abastecimiento permanente que requiere nuestra población.
A mediados del primer mandato del Presidente Luis Abinader, se desarrolló en Puerto Plata un Consejo de Gobierno donde se anunció como una urgencia la construcción de un acueducto capaz de garantizar la tranquilidad ciudadana a través del suministro permanente del agua requerida, hasta hoy no he tenido nuevas informaciones de este tan anhelado proyecto.
De igual manera en los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se anunció en más de una ocasión que se construiría esta solución para suplir de agua a nuestro municipio y la toma tendría su origen en el río de Jamao al Norte, esas también fueron promesas huecas.
Ante tantas promesas incumplidas de esta obra prioritaria, no sólo para nuestro municipio cabecera sino para otros tantos, que también tienen como modo de vida la actividad turística y que se ve afectada por las deficiencias en los servicios, que origina la falta del agua potable.
Esa actividad turística que genera un alto porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) de nuestro país, sin necesidad de hablar, es la primera que sugiere y exige desde el silencio, que no hay sostenibilidad de actividad alguna si no está garantizado el suministro eficaz de verdadera agua potable.
No sólo las nuevas urbanizaciones y sectores populares incrementan la demanda del preciado líquido sino, que los hoteles, la renta de habitaciones amuebladas, los buques que tocan nuestros puertos, son grandes consumidores de agua que debemos garantizar con la calidad y seguridad requerida.
Tenía razón un ex director de CORAAPPLATA cuando en la presentación de un nuevo proyecto hotelero e inmobiliario en nuestra zona, con gran responsabilidad preguntó: -«cuál sería el origen del agua para abastecer el mismo»- porque la institución que dirigía en ese momento no cuenta con la capacidad instalada para tales fines, lo quisieron crucificar pero, sólo estaba siendo honesto.
Nuestras autoridades tienen un gran reto, recoger esas promesas e iniciar las gestiones de seguimiento requeridas para que, no sólo el municipio de San Felipe de Puerto Plata tenga el acueducto que necesita sino, la provincia en general.
No hay sostenibilidad sin los recursos ni los servicios vitales indispensables.
ROQUE J. DE LEÓN B.
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.





