La ciudadanía está hastiada del tránsito caótico que padecemos. Son los ayuntamientos, el actor gubernamental decisivo para resolver el problema.
Este decálogo se basa en 25 estudios y planes, que recomiendan imponer toxinas letales y educativas de sanciones en el tránsito, y una buena receta estímulos. Crimen y castigo, al mejor estilo de Dostoyevski.
La ciudadanía está hastiada del tránsito caótico que padecemos. Son los ayuntamientos, el actor gubernamental decisivo para resolver el problema. Soluciones municipales con apoyo del Intrant, y no al revés. Está demostrado que las crisis de movilidad irrumpe en ciudades de más de 150 mil habitantes.
Primero a lo primero. Imponer orden a los «nuevos emperadores de las vías»: motoconchistas y motoristas. Obligar al chaleco numerado-georeferenciado y cascos homologados, vía pacto con sindicatos, colmados y centros de alimentos. Así se reducirán 50%, las muertes por accidentes.
Segundo, igualmente, crear espacios para que motoristas esperen el cambio del semáforo, en primera fila. Que los semáforos se impongan sobre peatones. En cruces transitados colocar protección de tubos metálicos en las esquinas, para impedir que taxis, conchos y motoconchos, dejen sus pasajeros ahí.
Tercero, prohibir estacionamientos en vías primarias mediante pacto con dueños de espacios de parqueos. También, facilitar que el empresariado construya edificios de estacionamientos. Apoyar que los ayuntamientos adquieran grúas para sancionados. También, colocar cepos o bloqueadores de ruedas.
Con las multas logramos el cuarto, aumentar los semáforos adquiridos por los ayuntamientos para garantizar la cronométrica de colores y la lógica de la movilidad en olas repetitivas de luces verdes.
Quinto, organizar paradas para conchos, minibuses y taxis. Señalizarlas y ordenar acceso para recoger y dejar pasajeros. Cuarto, controlar circulación de 57,542 vehículos pesados y volteos. Multiplicar multas, para facilitar el uso del peaje en circunvalaciones.
Sexto, imponer al fin, el horario nocturno para recolectar basura. Cientos de camiones compactadores irresponsablemente, taponan las vías, en horas críticas.
Séptimo, crear programa de empresas seguras vía un fondo para movilidad ordenada. Detrás de muchos accidentes, se esconde un empresario ventajista y un conductor irresponsable. Octavo, asegurar la intervención inteligente en 25-50 cruces viales por municipio, donde acontecen accidentes, y ejecutar la ampliación de los giros viales.
Noveno, arborizar las vías primarias. Arboles autóctonos que aportan sombras, bajan temperatura y protejen las vías para incentivar que gente camine más. Eliminar ridículo uso de palmeras; arborizar no es sinónimo de paisajismo. Décimo, poner en funciones los consejos municipales de movilidad y tránsito como manda la ley 63-17 con presencia de ayuntamientos, sindicatos, ciudadanía, Intrant y Digesett. Que la sociedad vigile acciones y presione por su cumplimiento.
Fuente: Hoy






