Puerto Plata, R. D.
Mayo 05 del 2026.
Por: Roque J. de León B. (MAE)
Para publicar hoy tenía otro escrito, el que decidí posponer para una próxima fecha, ya que no puedo ser indiferente ante temas que por bien o por mal, atañen a toda la sociedad.
Desde hace un largo tiempo existe en Puerto Plata la intención, por parte de uno o de algunos «inversionistas», de poner en marcha un nuevo «Atractivo Turístico» para el que han buscado y han encontrado en distintas épocas diferentes padrinos que no han prosperado en su intención porque por encima de cualquier interés particular, debe primar el del colectivo.
Esta vez, se ha presentado de diversas maneras y desde variados escenarios, olvidan los promotores y/o proponentes de las bondades del famoso «Trencito» que en el municipio de San Felipe de Puerto Plata prevalece una condición que probablemente no tienen los demás lugares donde hoy está funcionado este medio de transporte; nuestras angostas calles coloniales.
En nuestro Casco Urbano, no digo yo en nuestro Centro Histórico, al día de hoy tenemos una saturación en el tránsito que se ha hecho incontrolable e inmanejable, no sólo porque motoristas y passoleros de manera inconsciente e irracional manejan por las aceras sino, porque además, choferes de vehículos y autobuses en lugar de utilizar el parqueo municipal y otros existentes en el área, prefieren aparcarse en cualquier lugar convirtiendo el entorno de la Plaza Central y nuestro Malecón, en lugares intransitables en determinadas horas del día.
Promover, establecer y sostener una Sana Convivencia encierra la existencia de un sinnúmero de buenos valores como son: el respeto, la ética, la escucha positiva, saber anteponer el interés colectivo al interés individual, entre otros.
Yo invito a los puertoplateños a que dejemos volar la imaginación y recreemos en nuestras mentes, dentro del Centro Histórico, el ámbito comprendido entre las calles Duarte y 12 de Julio en las horas pico cuando el ambiente está saturado de turistas, vehículos de motor de todo tipo, autobuses, transeúntes normales y más: ¿Dónde ponemos y movemos el instrumento que llaman «Trencito»?
¿Conocemos el diámetro de la locomotora y sus vagones versus el de nuestras calles?
¿Tenemos las estadísticas de cuántas personas y vehículos se mueven en nuestras estrechas vías cuando tenemos grandes cantidades de visitantes?
¿Estamos conscientes de que en ocasiones hay que esperar que circule un grupo para mover el otro?
¿Tenemos conocimiento de los niveles de entaponamiento con los que tienen que lidiar los agentes de «POLITUR» en las diferentes calles del Centro Histórico?
¿Se le ha comunicado a la sociedad puertoplateña que ese proyecto fue aprobado por la anterior Administración Municipal?
Dado esto: ¿Cuál será la ruta a asignar por parte de la actual Administración Municipal?
Podría hacer infinitas preguntas que quedarían sin respuestas y, que nadie dude que cuando se trata de inversiones para el bienestar de nuestra provincia y municipios nadie es más positivo que yo, pero eso no me puede nublar el sentido común, «que es el menos común de los sentidos».
Debemos estar muy atentos ante la creatividad del ingenio de algunas personas, las que no tardarán en sugerir que eliminen los bolardos, que aunque no son «santos de mi devoción» han evitado que los conductores imprudentes les hayan quitado la vida a innumerables seres humanos de igual manera, no faltarán los que aún insatisfechos con los espacios mutilados de las áreas del Malecón estarán abogando para que se elimine el espacio creado para la circulación de bicicletas y/o se ejerciten las personas.
El Turismo tendrá real sentido e interés para todos los dominicanos cuando sea declarado como una Actividad de interés de Estado.
Nunca olvidemos que los intereses pasarán, los inversionistas cambian de plaza mas nuestro colectivo debe permanecer.
ROQUE J. DE LEÓN B.
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.





