Los feminicidios
La sociedad dominicana luce atormentada por las estadísticas de los feminicidios. Hay un desbordamiento de muertos y heridos, sin que los actores sociales puedan lograr un alto.
Cada día aumenta la suma trágica de damas que son asesinadas por su pareja o excompañero. No hay a mano una respuesta para hacer frente a esta espiral de sangre.
Se pierde tiempo buscando efectos milagrosos, y no yendo a la raíz de lo que produce el feminicidio. Endurecer las penas de los asesinos no aporta soluciones efectivas, debido a que la mayoría se suicida instantes después de cometer el hecho.
El feminicidio no es un hecho individual, sino un fenómeno colectivo de sangre que tiene que ser atajado en el acto. Es la máxima degradación de la destrucción del germen básico de la sociedad que es la familia.
Si no se trabaja en la familia y la educación en valores de los niños, nadie podrá detener los feminicidios. Es hora de hacerle frente por todos los medios disponibles. Las autoridades también deben tomar estrictas medidas de control
Hay que ir a las escuelas, para hablar, a los niños, del respeto a la vida. Pena da que en las aulas y el entorno escolar asome la violación entre niños y adolescentes, en una edad donde se debe fomentar el compañerismo.
Hacia dónde puede ir una sociedad que las autoridades escolares llenas de impotencia, les piden a los padres de los alumnos que revisen las mochilas de los niños antes de enviarlos a la escuela.
El lenguaje del compañerismo y del comportamiento amigable y de hermandad es lo único que cabe en las escuelas. Pero hoy las aulas son centros de enfrentamientos. El niño de hoy que agrade a su compañera de pupitre, podría levantar el perfil de ser un futuro feminicida.
Hay que comenzar a trabajar en la unidad familiar. Plantar en el corazón de todos la tolerancia, y comprender que cuando un amor termina, cada quién debe seguir su camino en santa paz. En la República Dominicana hay un serio fraccionamiento de la familia, que ha perdido su rol de ser la espina dorsal de la sociedad.
Surge la madre soltera, con todos los problemas económicos y sicológicas, echando para adelante a su familia. Son renglones a tomar en cuenta. Hay que mantener la orientación familiar, y lograr que una mayoría de hombres comprendan que el machismo no es matar a su excompañera. Salvemos la familia, para controlar los feminicidios.
Fuente: El Nacional





