Ramiro Francisco
Animales, peces, aves y seres humanos, como fruto del mismo Creador, no es rara la existencia de algún vínculo a veces extraño, que nos acerca y nos hace entender, nuestro origen.

Ese acercamiento muchas veces estudiado muy de cerca por la Ciencia, entre el llamado reino animal y los seres humanos, es realmente extraño, desconcertante, misterioso.
No dejamos por sentado, que toda sanguijuela, reptil o insecto, puede ser tomado en cuenta y entre, en este digamos, selecto número de especies, que han tenido, tienen y tendrán una relación estrecha, cercana con el hombre.

En nuestros días, algunos animales, aves y peces, como perros, gatos, monos, cotorras, loros, caballos, ovejas, vacas, guacamayos, delfines, ballenas y otros tantos, son tomados en cuenta para experimentos al estar presente esa cercanía con los seres humanos que los hace muchas veces, imitar sonidos semejantes al habla.
En las Sagradas Escrituras, tenemos algunos ejemplos de animales sosteniendo alguna conversación con seres humanos.

Claro, que detrás de los movimientos y sonidos, estaba la voluntad del Altísimo, en el caso de la burra y Balaam, y con la serpiente en el Edén, se conoce, quien estaba detrás.
Las palomas, han sido agentes para la realización de ciertas acciones, como fue el caso de una de esa especie, soltada en tres oportunidades desde el Arca de Noé, con una específica misión.
Siglos más tarde, algunos cuervos tuvieron un hermoso trabajo de llevar alimentos al profeta Elías. Carne y pan. ¿Dónde lo conseguían y como sabían dónde llevarlo sin perderse y sin comerse aquel alimento?
¿Hablaba el profeta con los cuervos? ¡Quién sabe! Tal vez una especie de telepatía. ¿Acaso no cree usted hablar con su perro, gato, caballo…su mascota, cuando lo llama o le ordena algo?
¿Qué haría usted, cuál sería su reacción, si su mascota le fija su vista, mueve rápido la cola y…le habla?





