Puerto Plata, R.D.
Julio 08 del 2026
Por: Roque J. de León B.
Es probable que para muchos ciudadanos del mundo, aquel incendio de gran magnitud del miércoles 01 de julio del 2026 ocurrido en la joya histórico-cultural, arquitectónica y monumental que representa la Respetable Logia Restauración No.11 de Puerto Plata no signifique más que eso, un incendio, pero para los que estamos conscientes del rol que juega el Patrimonio Histórico, Cultural, Arquitectónico y Monumental de los pueblos ha sido una tragedia: lamentable, dolorosa y de momento, irrecuperable.
De lo que representa esa importante pieza de nuestro inventario patrimonial he escrito y hablado en reiteradas ocasiones, incluyendo una pequeña controversia antes de que concluyeran los trabajos de reconstrucción de su vistoso pórtico, al igual que recogí parte de su historia en un sencillo video hace unos meses.
No imaginé que aquel incendio declarado, que desde la avenida Greneral Gegorio Luperón se levantaba imponente y se dejaba ver desde cualquier lugar de nuestra querida Puerto Plata, de momento apagaba una parte importante de nuestra cultura e historia así como también rasgaba las huellas de nuestro invaluable patrimonio arquitectónico.
Ante esta ola de relatos que gritan que ya no son importantes las cosas hechas y pasadas, que lo que importa es lo que podemos hacer más adelante y, yo digo: ¡cuidado!, nada tan importante como el conocimiento de la historia y la cultura de los pueblos para sobre ellas, vivir el presente y diseñar la arquitectura en base a la que se debe construir el futuro.
Ese relato que se ha ido difundiendo, de la poca importancia de los hechos y acontecimientos pasados es el que ha llevado a muchas personas habilidosas, sin ningún conocimiento ni preparación en el manejo de las políticas públicas y sociales de los pueblos a enquistarse en posiciones de poder inmerecidas.
Para predicar la recuperación y preservación en perfecto estado de nuestra riqueza patrimonial, es necesario emular el ejemplo de los Dres.: José Augusto Puig Ortiz y Germán Camarena Gómez respectivamente, estos primero se interesaron en conocer, documentar y luego defender nuestra riqueza patrimonial representada en parte por la belleza plasmada en los diferentes diseños arquitectónicos.
Nos entristece pensar que hay malos ciudadanos que prefieren destruir esa riqueza legada por nuestros antecesores, que muestra cómo éramos, cómo somos y lo que podemos hacer para obtener el mejor de los provechos.
Este es un buen momento para que los puertoplateños que realmente les importa lo que encierra nuestro patrimonio histórico, cultural, arquitectónico y monumental nos reunamos para presentar a las autoridades y al sector privado un plan de recuperación de los que están en mal estado y sean recuperables al igual, que presentar un manual de preservación de los que estén en buen estado.
Debemos estar vigilantes y desarrollar un plan de conscienciación y educación acerca de cuáles son los peligros que acechan a los inmuebles que representan más que eso, cuáles son sus depredadores y por qué hacen el daño que originan cuando acometen uno de sus actos macabros.
El Estado Dominicano tiene el deber de iniciar un levantamiento de nuestro Patrimonio arquitectónico-monumental para rehabilitar y/o reconstruir los que lo ameriten, de esa manera evitaremos que con un movimiento telúrico suceda lo que nadie quiere.
En el caso específico de la Respetable Logia Restauración No.11 guardo la esperanza de que nuestras autoridades asuman su reconstrucción en la parte material, aunque tengo claro que hay un contenido histórico que será difícil de recuperar.
ROQUE J. DE LEÓN B.
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.





