Reynaldo Peguero
Éramos tan primarios que el mismo día de esa celebración, sectores ancestrales, lograron que el presidente intentara posponer su visita. Se alegaba ante el mandatario, más que razones de peso, nimiedades políticas de patio. Entonces, apareció la mano siempre salvadora del doctor Juan José Batlle, quien puso todo en orden.
Así fue que presentamos esta herramienta visionaria. Acreditada luego, por las Cumbres Presidenciales (SEGIB), por su secretario general, Enrique Iglesias y el Centro Iberoamericano de Desarrollo Estratégico Urbano (Cideu). Galardón que recibimos de sus manos, en la ciudad de Guijón, Principado de Asturias.
Apedi, afectada por asuntos internos que no vale la pena citar, se ubicaba en una oscura casona de madera de la calle General López. Para entonces, el recién creado Consejo para el Desarrollo de Santiago (CDES), aunque era la oficina más pequeña del edificio empresarial, bullía de pasión, creatividad y participación.
En los hechos, fue la PUCMM, el joven empresariado de Cámara de Comercio, Asociación de Comerciantes e Industriales (ACIS) y AIREN, decenas de organizaciones populares y emprendedores como Félix García Castellanos y Luis Fernández Galán, que asumieron.
Tuvimos que traer consultores del Cideu en Barcelona, para que Miky Lama y Juan José Batlle, con buenas razones, se impusieran sobre algunas parcelas locales que alegaban tener “estrategias”, aportadas por clústeres ensayados con apoyo de la Agencia de Estados Unidos de Desarrollo Internacional (Usaid).
Además, para resolver la arquitectura institucional y conflictos de roles, hicimos el estudio primigenio en las ciudades iberoamericanas, denominado «Santiago-barómetro de Gobernabilidad» a cargo del hoy presidente de Banreservas, doctor Leonardo Aguilera y quien suscribe.
A partir del 2002 se alinearon los planetas. Inició con fuerza el proceso que ha colocado a Santiago y al Cibao en una ruta exitosa, que todavía debe resolver desafíos. Rumbo que aporta metodologías y enseñanzas que compilamos en el libro ¿Qué hacer en planificación estratégica territorial?
Ayer, la ciudad edificada (2002) se extendía apenas por 40 km2 de superficie en 600 km lineales de vías. Hoy, lo hace por más de 120 km2 en 2,615 km lineales de calles y avenidas. Un crecimiento promedio superior al 3.5 Km2 anual. Una velocidad retadora del ordenamiento territorial de cualquier ciudad. Un desafío resolvible que comentaremos progresivamente.
Fuente: Hoy




