Ramiro Francisco
Si fuéramos a compilar los artículos que han sido dados a conocer en los diferentes medios impresos y digitales sobre el accionar periodístico en la República Dominicana, obtendríamos un manual valioso que, de ponerlo en práctica, sería de gran ayuda para aquilatar un poco, el ejercicio de la carrera.
Algunos influencer, youtuber, creadores de contenido, periodistas, comunicadores, se han subido a la ola, y poco ha faltado para meternos a todos en el saco y desearnos que nos caigamos muertos.
Gente con espinitas, odios, dolores y rencores asentados en el alma durante mucho tiempo, y aprovechan cualquier circunstancia o situación, para hacer lo que les gusta: difamar, enlodar, ”brillar” y “estar en todo”, en aras de la famosa libertad de prensa.
Si usted como funcionario o empresario, ha hecho o está haciendo lo correcto, lo sano, lo ético, lo moral, aquello de lo que no tiene nada que avergonzarse, no tiene, por qué ceder al chantaje o la extorsión.
Un periodista o comunicador honesto y serio, no se da a la tarea de extorsionar ni chantajear. Vive con lo que puede. Se «arropa, hasta donde alcanza la sábana».
Ahora hay muchas maneras de grabar conversaciones y filmar encuentros con audio y todo. ¡Hágalo!
Si usted es de los que paga para callar, no se queje luego, del ejercicio de una mala comunicación.
Porque así se a alimenta al monstruo





