La hipertensión arterial es un enemigo silencioso que afecta a adultos y a jóvenes con predisposición genética para debutar con dicha enfermedad, condición de salud que debuta cuando los adultos y los jóvenes consumen alcohol, vape, sustancias prohibidas, fuman y llevan una vida sedentaria y desorganizada.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Hipertensión Arterial Alta ya no sólo afecta a los adultos mayores de 40 años, sino que dicha condición está afectando a jóvenes entre los 15 y 25 años de edad.
En tal sentido, para sorpresa de los epidemiólogos de la OMS, la Hipertensión Arterial es un enemigo silencioso que afecta adultos y a jóvenes con predisposición genética para debutar con dicha enfermedad, condición de salud que debuta cuando los adultos y los jóvenes consumen alcohol, vape, sustancias prohibidas, fuman y llevan una vida sedentaria y desorganizada.
Por su parte, los datos históricos sobre la Hipertensión Arterial era vista como un problema catastrófico de salud física asociado con la tercera edad o con la vejez; mientras que, en los últimos 30 años, dicha condición ha aumentado entre la población joven a nivel global, debido al estrés, la ansiedad, la mala alimentación y a la falta de descanso por parte de muchos jóvenes.
Asimismo, los nerupsicólogos y los cardiólogos de la OMS reconocen que, el ritmo de vida que llevan muchos jóvenes les impide relajarse y dormir bien, lo que favorece la aparición de la Presión Arterial Alta y otras condiciones de salud física y mental de índoles catastróficas.
Además, los cardiólogos y los neuropsicologos de la OMS reconocer que la Presión Arterial Alta ocurre cuando la fuerza con la que la sangre de las paredes de las arterias se mantiene constantemente elevada, lo que obliga al corazón a trabajar más para bombear la sangre por todo el torrente sanguíneo.
Los estudios de los expertos en cardiología y neuropsicología de la universidad de Oxford refieren que, a medida que el corazón se esfuerza más para ejercer su función de bomba, se producen daños irreversibles en los vasos sanguíneos y en los demás órganos vitales del organismo humano, lo que produce infarto al miocardio, insuficiencia cardiaca, accidentes cardiovasculares, problemas renales, trastornos oculares e incluso demencia.
También los expertos de Oxford saben que, la presión Arterial Alta contribuye a que se desarrolle el síndrome metabólico, el cual es definido por la cardiología y la neuropsicología como “un conjunto de afecciones que incrementa el riesgo de padecer diabetes tipo dos y enfermedades cardiovasculares catastróficas de complejo manejo”.
De su lado, la Hipertensión Arterial Alta es calificada por los cardiólogos y los neuropsicologos de la OMS, como una enfermedad que suele desarrollarse sin síntomas evidentes, cuyo diagnóstico es conocido por la mayoría de las personas hipertensas después de un chequeo médico rutinario o después de la persona presentar un problema de salud que ameritó ser vista por un médico cardiólogo o por un psicólogo.
No obstante, si la presión alta no se trata a tiempo, la enfermedad puede dañar los vasos sanguíneos y los órganos vitales del organismo humano con el tiempo, por lo que se recomienda el chequeo médico rutinario para detectar o diagnosticar precozmente los síntomas de dicha enfermedad.
En tal sentido, personas con antecedentes familiares, diabetes tipo dos y enfermedad renal y que presentan dolores de cabeza intensos, presión detrás de los ojos, visión borrosa, dolor en el pecho, palpitaciones frecuente, dificultad para respirar y cansancio persistente, deben visitar a su médico de cabecera para que éste revise su condición cardiovascular, ya que la mayoría de los factores de riesgos producen Hipertensión Arterial Alta se pueden prevenir y modificar.
Según le consta a la cardiología y a la neuropsicología, a excepción de los factores genéticos, la Presión Arterial Alta se pude evitar, dejando de consumir alcohol, tabaco, el sobrepeso y la obesidad, así como disminuyendo los estresores generadores de estrés y ansiedad, controlando la ingesta alta de sal, alimentándose bien, realizando ejercicios físicos de forma regular y durmiendo bien.
Por su parte, los cardiólogos y los neuropsicologos de la OMS refieren que, el tratamiento de la Hipertensión Arterial Alta exige un cambio del estilo de vida de los hipertensos y sus familiares más cercanos, así como el uso de medicamentos como terapias paliativas para manejar la enfermedad, ya que la medicina convencional todavía no dispone de los medicamentos para prevenir o curar la enfermedad.
Finalmente, la Federación Mundial del Corazón (WHF), las sociedades de Cardiologías y de Neuropsicología a nivel global, así como las principales guías para la prevención de la Hipertensión Arterial Alta advierten que, la Hipertensión Arterial Alta en jóvenes ya no es una rareza, sino que una realidad que representa un grave peligro de expansión prolongada con consecuencias cardiovascular, neuropsicológica y neuropsiquiátrica a nivel global.
Fuente: Acento





