Ramiro Francisco
Terrible y asqueante, el suceso ocurrido a la salida del politécnico Simón Luciano Castillo, de Ingenio Abajo, Santiago, donde un estudiante de 15 años mató a su compañero de 14 años, de una puñalada.
Para muchos, es como si no hubiera ocurrido nada. No fue su hijo ni su nieto el estudiante muerto, por lo tanto, no les llama para nada la atención.
Comentamos de todo. Somos “asesores”, “opinólogos”, “politólogos” y nos interesamos en la Geopolítica, Inteligencia Artificial, Ciberseguridad, Cambio Climático, y todo lo que tenga que ver con narcotráfico, políticos ladrones, así como guerras y conflictos internacionales, entre muchos otros temas “de primera línea”.
La muerte y circunstancias de ese joven estudiante, hijo de “don nadie” “chancletudo y descalzo”, no les llama la atención a muchos.
El director de Educación en Santiago Simón Luciano Castillo, ha declarado que “no están autorizados para realizar revisión en busca de armas”.
El inminente peligro a que están sujetos los maestros y estudiantes, no escapa al conocimiento de las mismas autoridades educativas, judiciales y policiales.
Favorecemos que sí. Que de cuando en vez y en presencia de un fiscal, un equipo de personas debidamente adiestradas, realicen revisiones en nuestras escuelas en busca de armas, para evitar en lo posible, la ocurrencia de hechos tan lamentables.
Instituciones de la sociedad civil, usted que lee, deberían formular algunas propuestas o alternativas. Quizás, la ADP se anima también.





