Al Instituto Duartiano Puerto Plata
Ramiro Francisco
Pocos días faltan, para que en los diferentes medios de comunicación (periódicos impresos y digitales, diversas plataformas de redes sociales, programas de radio y televisión…en fin, podamos leer, ver y escuchar sobre la vida del Padre de la Patria Juan Pablo Duarte.
Suele resaltarse su dedicación, entrega, valentía y honestidad, durante los discursos del 26 de enero Día de su nacimiento.
Muchas de esas personas que enarbolan el nombre del Patricio, nunca se han referido a los traumas sociales que marcan la vida de aquellos que la gracia o la desgracia, los han llevado a vivir cerca de ríos, arroyos y cañadas y han experimentado ver sus casas destruidas por las tormentas y riadas.
No saben, lo que es tener hijos e hijas dominados por los vicios y droga, ante las miradas indiferentes de muchas autoridades con ligeras excepciones.
El Duarte HONESTO, en el manejo de los recursos públicos, acaso se mencione si imitación alguna, por muchos que no tienen reparo en pronunciar largos discursos, con graves voces teatrales.
El Duarte, que protestaba por lo que consideraba injusticias y se oponía públicamente a “jugadas” políticas de las autoridades de entonces. Imitemos su ejemplo de lealtad, amor a la Patria, Honestidad y valentía.
Reconocemos, que los tiempos y circunstancias no son los mismos. Pero se puede imitar a Juan Pablo Duarte con pronunciarse ante algún descalabro, desvío o anti-patria que se note.
Llamar la atención de las autoridades como simples ciudadanos, sin el levantamiento a las “escarpadas lomas de Quisqueya”.
No seguir utilizando el nombre de uno de los Padre de la Patria, para tratar de brillar o subir algún escalón social o político.
Loor a la memoria de Juan Pablo Duarte en este 213 Aniversario de su nacimiento.





