Puerto Plata, R.D.
Marzo 18 del 2026
Por: Roque J. de Borbón (MAE).
En teoría, la familia debe ser el núcleo básico de la sociedad conformado por seres humanos unidos por vínculos de: parentesco, matrimonio, afinidad o adopción que comparten un proyecto de vida común, afecto y apoyo incondicional de igual manera es, el primer grupo donde socializamos, desde donde se transmiten: valores, normas, y cultura o tradiciones para impulsar el desarrollo integral de las personas por eso la sociedad es equilibrada o desequilibrada dependiendo de lo que es la familia porque de ella se nutre; por lo que, si aspiramos a una mejor sociedad, debemos diseñar Políticas Públicas dirigidas a impactar de manera positiva a la familia.
Si alguien me preguntara: ¿Cuál es la causa fundamental de la descomposición social que nos golpea en la actualidad? Necesariamente debo responder: la disfuncionalidad de las familias como el núcleo básico procreador y desarrollador de individuos de manera integral, capaces de legar una sociedad transformada, generadora de Políticas Públicas que logren llevar a la práctica el concepto de sostenibilidad familiar en el tiempo.
Si logramos que, en nuestro Sistema Educativo se inviertan los recursos disponibles para construir y mantener en buen estado los Centros Escolares Públicos, dotarlos de los Equipos y las Tecnologías adecuadas en este tiempo, Desarrollar Programas de Educación Continuada para los Docentes al igual que
Actualizar el Pénsum y los Programas Educativos, las familias no tendrían la necesidad de inscribir sus hijos en los Colegios Privados y pagar una escuela de tarea, corriendo todos los riesgos porque no confían en el Sistema de Educación Pública de nuestro país, igual pasa con los Sistemas de: Salud, Vivenda, Alimentación, preservación del Medio Ambiente, entre otros.
Ese esfuerzo que hacen los cabezas de
familias en República Dominicana, en la búsqueda de recursos extras para cubrir los gastos a que los empuja la desconfianza en los Sistema de Servicios Públicos, que los induce al uso de Centros Privados como es el caso de: Colegios y Clínicas, no les permite dedicar y disfrutar Tiempo de Calidad en familia; esa es una de las causas fundamentales de las distorsiones que presentan los hogares y, que tanto daño hacen a la sociedad.
Esta es una prueba fehaciente de que esos desequilibrios y desórdenes que desde hace mucho tiempo ha estado incubando nuestra sociedad y que viene recogiendo los desagradables frutos, como son: falta de valores reflejada en el irrespeto a todos los niveles, individualidad, violaciones de niñas, niños y adolescentes; niñas adolescentes en condiciones de madres solteras trayendo al mundo niños que luego se suman a la descomposición social, delincuencia Público-Privada, narcotráfico, micronarcotráfico y consumo de drogas, lavado de bienes y competencia desleal, entre otros; sólo podrán ser superados con una alianza estratégica entre Familia-Estado capaz de diseñar un Sistema de Políticas Publicas, que deje como resultado el retorno a Familias equilibradas y confiables.
Si logramos articular un Sistema de Salud Pública que garantice a las familias desde clase media hasta las que aún están en la extrema pobreza, servicios médicos de calidad y eficientes, medicamentos, habitaciones y camas, cirugías a precios accesibles si fuera necesario, estoy seguro de que el tiempo que los cabezas de familias invierten en buscar recursos extras para cubrir esos gastos cuando se les presentan, lo invertirían en acompañar a su familia, contribuyendo de esa manera a la construcción de una mejor sociedad.
Si los administradores de los bienes del Estado que son los responsables de diseñar las Políticas Públicas establecieran claramente la importancia del cuidado y preservación del Medio Ambiente para la sostenibilidad de nuestro hábitat, tendríamos mejores niveles de: salud, de producción y productividad, lo que redundaría en mejor la calidad de vida para las familias, disminuyendo los gastos médicos y disfrutando de mejores niveles de precios, lo que le libera recursos y tiempo para dedicarlo a la familia.
La descomposición social que hemos debido soportar desde hace un largo tiempo, no se soluciona con buenas intenciones sino, cada estamento asumiendo su rol: Familia, Estado y Sociedad Civil, son determinantes.
La convivencia no es posible en un entorno donde: un ser humano es capaz de: asesinar a su familia y luego se suicida, un padre y/o abuelo viola a sus hijos (as) y/o nietas (os), hijos violan a sus madres y abuelas de igual manera las eliminan físicamente, los hijos le roban a los padres, niños, niñas y adolescentes practican la prostitución y abandonan los estudios ante la mirada indiferente de la familia y las autoridades, muchos de los funcionarios públicos de los diferentes gobiernos supuestamente se corrompen, roban al Estado y estrujan su opulencia en la cara a los ciudadanos honestos sin ninguna consecuencia, el Ministerio Público presenta algunos expedientes a la Justicia y la manera como esta los falla indica que alguien no está haciendo su trabajo, eso es muy peligroso.
A eso hay que agregar la facilidad con que se cometen asaltos en nuestras calles, se evade la responsabilidad del pago de impuestos, la forma descarada del narcotráfico y se blanquean bienes; los que cometen todas esas «diabluras» y otras más, no llegan desde otro planeta, son miembros de familias que a veces conviven entre nosotros, las cuales por falta de consecuencias por las infracciones cometidas y, de Políticas Públicas enfocadas a fomentar el crecimiento y desarrollo de núcleos familiares responsables y comprometidos con educar en valores para la construcción de una mejor sociedad, no logran integrarse a tan dignificante tarea.
ROQUE J. DE LEÓN B. (MAE).
DIPLOMADO EN TÉCNICAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL INTEGRAL.
MIEMBRO DEL SNTP Y DEL SINLOPP.





