Ramiro Francisco
Lunes 18-5-26
Estaba anunciada, la presencia en nuestra ciudad, de un buen equipo del Son de Keka, quienes desde el barrio Los Pepines, de Santiago de los Caballeros, estarían en el Museo Fortaleza San Felipe, en La Puntilla, de esta hermosa ciudad Atlántica.

Estaba prevista ligeras lluvias, pero el nublado, a veces no se nota en horas de la noche, por lo que una gran cantidad de puertoplateños amantes o no del Son, estuvimos en esa actividad.
Damas y caballeros, jóvenes e infantes pisamos el suelo de esa vieja edificación aquella noche sabatina. Algunos, tal vez por vez primera.

Al asomarte a la entrada, a lo lejos se escuchaba el famoso Trío Matamoros, entonando un son de bienvenida.
Mucha alegría. Un ambiente de respeto. Una brisa fresca y fuerte, que obligaba a muchas damas arreglarse a cada rato sus peinados.

Se anunció el ingreso de los muchachos y muchachas del Son de Keka. Los colores verde, amarillo, rojo y blanco, predominaban en sus indumentarias. Los varones con sombreros y breteles. Entre aplausos, inició el baile.
Movimientos corporales elegantes, decentes armoniosos. En la música desfilaban Los Matamoros, Los Ahijados, Sexteto Habanero, Panchito Riset…y comenzó la lluvia.

Los bailadores continuaron jornada. Al principio no les hacíamos caso por aquello de que “la lluvia no dañó mi fiesta”, pero luego arreció y tuvimos que buscar refugio en una de las carpas.
Allí, continuó el baile. Se integraron muchos de los presentes, que demostraron también sus destrezas en el baile de esa bella música cubana.


El espíritu festivo, nunca abandonó a los presentes. Los hombres y mujeres del Son de Keka, siempre mantuvieron su alegría, y con lluvia ligera o sin ella, motivaban a todos a bailar.
Sole Fermín, Directora del Museo Fortaleza San Felipe y el Director Provincial de Cultura Francisco Feliciano, no podían ocultar la felicidad y satisfacción, por la actividad realizada.
Gracias por la invitación recibida, y a todos los asistentes, por haber sido parte activa de ese espacio cultural que tanta falta hace en esta Novia del Atlántico.





