Para que no aparezca un ocurrente que pregunte: ¿pero cuál democracia?, habría primero que precisar el concepto y en cuáles países, en la práctica, se aplica.
Desde el siglo XIX toma la forma de gobierno republicana representativa, unitaria en algunos casos y federal en otros, que se compone de un conjunto de partidos políticos con un sistema de elecciones periódicas y con el gobierno dividido en tres poderes, Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
La Asamblea General de la ONU estableció en 2007 el 15 de septiembre como Día Internacional de la Democracia, que para este año tiene como eslogan “De nuestras voces a la acción”.
Para que no aparezca un ocurrente que pregunte: ¿democracia? Sí; ¿pero cuál democracia?, habría primero que precisar el concepto y en cuáles países, en la práctica, se aplica, para que la verdad y la mentira no jueguen a las escondidas.
La verdadera democracia se expresa en el consenso y se fortalece con exigencias reales a los que detentan el poder; la libertad de expresión es uno de sus pilares, pese al riesgo que representa la tendencia de “acribillar” al que emita juicios que vayan contra la corriente o no sean complacientes con los que gobiernan.
No existe donde hay espacio para la autocensura, que suele ser resultado de la censura establecida por el poder, aunque el miedo a expresarse está escrito en las páginas más negativas de la historia de la humanidad.
La democracia en nuestro país ha atravesado por altas y bajas, y superado oscuros periodos represivos, pero hemos llegado a un estado de derecho donde en lo fundamental reina la institucionalidad, donde los organismos básicos del sistema funcionan, limitados por la proliferación de imperfecciones, injusticias y privilegios que, como pesados fardos, limitan su andar.
De ahí que cuidar el sistema que tenemos, reaccionar a las rémoras de autoritarismo que perviven en sectores acostumbrados a no recibir cuestionamientos, promover el debate de ideas en todos los foros, respetar todas las opiniones, son formas de consolidar una coexistencia pacífica y en libertad.
Fuente: El Caribe





