Tal vez no todos han incurrido en diversos delitos; robos, asaltos y otros, pero pueden estar desorientados, y excluidos de las políticas públicas del Estado; vienen de hogares atomizados; tienen una pobre instrucción académica y, además, una deficiente educación del hogar y sus entornos.
Es posible que la mayoría, en sus aprestos de fechorías, no hayan tenido el apoyo de alguna complicidad policial. Y si los hay, pues, se libraron a tiempo de que la Policía Nacional les aplicara la licencia fatal de un 29. Los veteranos delincuentes no se entregan tan fácilmente.
En esto, hay una razón poderosa: regularmente los consumados delincuentes, con años delinquiendo, tienen amarres con agentes policiales. En las más de las veces, hay que matarlos, no se entregan mansamente como si fueran asustados imberbes.
Los que se han puesto a disposición de la justicia, es posible que no sean tan “tigueres” como no pocos del funcionariado que desfalcan al Estado y roban los dineros que aporta el pueblo dominicano. No tienen las herramientas de sus pares que, perjudicando al pueblo, nunca son objeto del mismo trato. Con el robo del erario, al margen de matar a alguien, lesionan más al pueblo dominicano.
No estamos de acuerdo con los actos delictivos; pero vamos a citar, las certeras palabras que dijera una dama al través de las redes, refiriéndose al gobierno y a los funcionarios de turno.
Esta todavía joven mujer dijo: “Venden la idea de que hicieron su trabajo porque ajusticiaron a los hijos de nadie”. Luego de que: “Se cansaran de cogerles peajes a los mismos carajitos que después reventaron, y te hicieron creer que hicieron su trabajo”.
“Las escuelas fallaron, la policía falló, el desarrollo comunitario falló, y las autoridades no estaban supervisando absolutamente nada”. ”Al tipo que se robó miles de millones del Estado…a ese le hacen un juicio con aire acondicionado, abogados caros y el debido proceso.
Fuente. El Nacional



